31 mayo 2013

Memorias de la tierra [I].

En un reino septentrional
encontré una muerte atroz.
Mi padre quiso hacer de mí un atleta
pero me hastié del cuerpo.
Me hice pintor
y también la pintura me causó tedio.
Mi tristeza pareció injuria
y mi voluntad un atentado contra la paz.
Mostré padres y madres aniquilando a sus hijos,
esposos que aceptaban de la esposa
el sacrificio de la vida,
mujeres que hacían degollar al marido.
Bajo la máscara del actor
quise quitar la máscara a los hombres y a los dioses,
a los santos y a los místicos,
a los héroes y a los príncipes.
Los poetas embriagan a los hombres.
Yo soñé desembriagarlos.

21 mayo 2013

Paisaje celeste.

El cielo: qué gran cosa,
a veces metal,
a veces paño,
a veces el lugar
donde los hombres
clavan los ojos
para pedir auxilio,
nada más a veces
que el cielo cubriendo el horizonte y la ciudad,
la ciudad y las calles,
las calles y las casas,
las casas y las habitaciones
donde los hombres
piden auxilio clavando los ojos
en el cielo: qué gran cosa,
a veces metal,
a veces paño.

13 mayo 2013

Un mapa.

He nacido hombre
y eso es irreparable.
Qué otra cosa podría haber sido
si tengo pies y tengo manos
y una cabeza llena de coliflores;
si tengo un cuerpo inútil
que poco a poco se oxida y pudre;
si tengo tantas cosas
a las que nada conviene un nombre
y otras muchas que para nada sirven:
tengo lóbulos de héroe,
y la lengua de lana,
tengo angustias, deseos;
tengo siempre un ojo distraído
y décimas de fiebre,
tengo faltas y felicitaciones;
tengo conciliados todos los antónimos;
tengo lágrimas, deshechos y otras gracias
y tengo un haz de rayos verdes
brillando en los extremos;
tengo miedo, risa, tos,
tengo el pulso sostenido,
tengo las constelaciones y la selva
sacudiéndome en la espalda;
tengo hambre y tengo sed,
tengo el sueño cubierto de difuntos
y pena por despertar;
tengo uno tras otro amontonados
como lajas de piedra los recuerdos
y aplastada la razón.
Qué otra cosa podría haber sido
si tengo cada día
persiguiéndome una sombra.